El chiste más malo del mundo.

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El mundo se te viene encima cuando tienes que ir a trabajar, hoy te toca hablar con esa persona que no te cae bien, estás cansado como para concentrarte en ese trabajo tan importante…

Regálate una sonrisa. Busca aquello que te divierta, quizás las ocurrencias de tus hijos, las tonterías del bufón de tu amigo, los recuerdos de tu perro… Hay demasiadas cosas graciosas como para decaer en el pesimismo existencial.

Aún recuerdo cómo me marcó Andrés Hurtado, el protagonista de El árbol de la ciencia de Pío Baroja. Una época en la que estudiaba poco, trabajaba para pagarme mis estudios, no disfrutaba en exceso en mi día a día. Sólo el deporte ayudaba.

Recuerdo que me cautivó esa inquietud y malestar por lo conocido y desconocido del protagonista. Empecé a leer a Pio Baroja y a inyectarme grandes dosis de pesimismo. Afortunadamente en aquella época internet no era habitual porque sino habrían aflorado hasta la extenuación todas las crisis existenciales habidas y por haber.

No sé que pasó, quizás el trabajo, la consecución de mis logros, la mejora del día a día. Sea lo que fuere, dejó de lado ese pesimismo para llegar al extremo optimismo en el que estoy inmerso.

En medio de una gran crisis, llamadme iluso o utópico pero me encuentro mejor que nunca o por lo menos más dispuesto que nunca a no caminar, sino a correr al máximo para llegar dónde quiero.

Porque es en este momento en el que debemos de reflotar, tenemos que crear, innovar, trabajar… pero debemos de ser positivos. Entender que, es mejor la felicidad que la tristeza.

Lo importante no es cómo te caes sino cómo te levantas – Stanley Bendelac.

Yo caeré muchas veces, y en los peores momentos me acordaré de un chiste. Aunque sea el chiste más malo del mundo, el peor, cualquiera que me dibuje una sonrisa para creer, para recordarme quién soy y para demostrarme que todo es más fácil regalando optimismo y confianza.

Busca tu chiste y recuérdalo con decisión. Ahora, ríete o llora pero yo siempre me acordaré de lo malo que es mi chiste:

Un hombre bastante bebido llega a casa.

Su mujer le abre la puerta y le pregunta:

–         ¿De dónde viene, Paco?

–         Pues… de Francisco.

¿Cuál es tu chiste?




Este artículo forma parte del blog de Victor Camon: ideas prácticas sobre creatividad aplicada y mejora continua para pensar mejor, decidir con más criterio y vivir/trabajar con menos fricción.


¿Qué te llevas de esto? Si quieres, deja tu punto de vista o una experiencia. Te leo.

2 respuestas a «El chiste más malo del mundo.»

  1. Y toda la razón del mundo! Me parece un absurdo que nos dejemos caer en el pesimismo, hay que salir del agujero y mirar hacia el frente! Yo también apelo al humor muchas veces para salir del bache:En una playa, ¿qué le dice un grano de arena a otro? Que ambientaaaaaaazooooo tiiiiiiiiiiooooooooooNo se cual de los dos es mejor xD!

  2. Ahí va el mío:Una mujer fea le dice a un hombre ebrio: ¡borracho!-y el borracho dice- sí, pero lo mío se me pasa mañanaSi contase las veces que me la he pegado, saturaba el servidor. Pero siempre hay que levantarse y aprender de los errores pasados.Laura Orts

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