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Mejora continua. El Proceso Kaizen.

By Victor Camon

Oct 24

En tu vida no hay ni personas ni cosas neutrales; o te mejoran o te impiden mejorar, y si no mejoras, no eres persona. Masaki Imai

Proceso de mejora continua. Lo que no suma resta

Imagen de Unsplash

Lo que no suma resta. Un Proceso de Mejora Continua.

 

La base de este blog es un artículo leído en La Vanguardia el día 19 de Diciembre de 2007. Me marcó tanto lo que comentaba el Sr. Imai que empecé a interesarme por el método kaizen: el proceso de mejora continua.

Comencé a repasar el origen del kaizen. Surgió de una crisi en Japón. El país tras ser destruido por la guerra debía de levantarse y sus habitantes y empresas entendieron que debían de creer en mejorar las pequeñas cosas. El mejorar millones de detalles acumulados de generación en generación, les ha hecho mejores.

La empresa automovílistica Toyota también basó su éxito en el proceso de mejora continua. Se concentraron en mejorar su proceso de producción y convirtiendo la virtud en rutina y mejorando cada día esa rutina en detalle.

Ahora Toyota, aunque haya tenido algunos problemas actuales de fiabilidad, es conocida como una de las mejores marcas de automóviles del mundo. Y el país nipón es considerado el primer estandarte en calidad.

El kaizen, promueve que todo aquello que no suma, resta. O lo que es lo mismo: en tu vida, en tu profesión, aquello que no hace falta, no lo necesitas. A modo de experiencia os explicaré una de mis prácticas anuales de kaizen, el de las dos cajas.

El ejercicio de las Cajas Kaizen

En la primera, fechada en Diciembre, tengo aquellas cosas que puede ser que use o puede ser que no. En la segunda hay toda clase de productos que durante el año no he usado. Al llegar al Diciembre siguiente, abro la segunda caja y directamente tiro o doy a mis amigos o conocidos aquellas cosas que no he usado en 365 días. Me van a ocupar un espacio innecesario y lo peor, me robarán tiempo, atención y energía. Tras dejar vacía la segunda caja añado el contenido de la primera y vuelvo a empezar el ciclo de las dos cajas.

Anualmente sigo el mismo proceso en otro tipo de productos como puede ser la ropa. Considero que si durante un año no me he puesto una camisa, no puede valerme el “puede que me la ponga este año”. En mi caso la doy y si tengo necesidad me compro otra o uso aquellas con las que realmente me siento cómodo. Ya que en cuanto a la ropa siempre tienes afinidad por las mismas prendas, digamos por la mitad del armario como máximo, el resto de ropa está de comodín o por si acaso, te está ocupando espacio, energía y tiempo.

Con los libros sigo el mismo proceso: para aquellos que realmente me interesan,  tras desgranarlos y sacarle todo su jugo, realizo unos resúmenes para no olvidarme, siguiendo el proceso de mejora continua con el conocimiento perfecto -y que ya he hablado en Las Claves del Talento. Del resto de libros, muchos de ellos sin terminar los doy a mis conocidos por si les puede interesar y sino a la biblioteca, porque en mi hogar aquello que no suma, resta.

El Kaizen en tu lugar de trabajo

Lo mismo sucede en mi mesa de trabajo ya que aunque tenga mucho trabajo y esté realmente atareado y con varias cosas al mismo tiempo, sin descuidar la gestión del tiempo de las tareas, que ya hablaré de ello en otro artículo, intento mantener la mesa libre de innecesarias cosas, elimino aquellas cosas que no uso, que no me suman.

Recuerdo que después de leer el artículo, lo primero que hice fue ponerlo en práctica en mi mesa de trabajo, mis compañeros no entendían que hacía y se rieron de mi, yo les comentaba que lo que no sumaba, restaba y seguían sin entender y riéndose. Tras 2 horas de limpieza, tiré a la basura tres bolsas llenas de cosas innecesarias. Después algunos compañeros al ver el éxito lo hicieron y aquello conocido como “lo que no suma, resta” ayudó sin duda a nuestra productividad.

De esto hace casi 3 años y aún no hecho en falta nada de lo que tiré. El tiempo me ha dado la razón en lo que hice aquél día, limpié la mesa de arriba abajo y aún lo hago a diario. En casa realicé la misma limpieza pero allí llené el maletero del coche de todo tipo de cosas innecesarias para tener en casa y necesarias para tirar a la basura.

Tu lugar de trabajo debe de estar limpio, los papeles no deben de distraerte y debes de organizarte usando por ejemplo la Tabla Eisenhower.

Kaizen para ser mejores

Cada cosa debe tener su sitio, siempre el mismo: así jamás tendrás que perder el tiempo buscándola. Yo no soy una persona realmente organizada, sé que debo mejorar y mucho pero paso a paso y minuto a minuto soy más consciente de ello e intento ir mejorando a diario. Sé consciente de cada paso que das en el trabajo y en tu vida. Concéntrate en mejorar tu proceso de vida.

Para terminar el artículo una frase del maestro del Kaizen, el proceso de Mejora Continua:

Para Occidente, mejorar es acumular más de todo: dinero, ropa, coches… para los seguidores del kaizen, mejorar es eliminar lo superfluo. Masaki Imai

About the Author

​​Apasionado por el crecimiento personal y profesional de las personas, me encanta poder transmitir mis conocimientos, estrategias e ideas para intentar ayudar ante todo en el desarrollo personal y profesional.

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