Estoy seguro que todos los objetivos que tienes en la vida son los mejores. Los que queremos seguir nuestra mejora continua en el desarrollo, profesional y/o personal, pensamos en nuestro futuro cómo algo indispensable para mejorar nuestra vida. ¿Te has encontrado en la situación que aunque estés buscando la inspiración para seguir adelante sólo encuentras trabas o pensamientos que te permiten llegar a tus objetivos? ¿Obstáculos que sólo te dan “la razón” para cambiar de objetivo? A continuación 8 hábitos para lograr grandes cosas, tus mejores rutinas para conseguir aquello que deseas.
Lamentablemente, muchos de nosotros jamás hemos desarrollado nuevos hábitos. Cuando nos decidimos y encontramos una barrera pensamos que el esfuerzo no valdrá la pena. Abandonamos. O incluso lo dejamos porque no vemos que podamos conseguir tanto cómo esperamos. Es curioso que nos demos por vencidos cuando se trata de nuestro objetivo. Es nuestro futuro.

A menudo, sólo es necesario pensar que pequeños cambios van a transformar nuestra vida.
Éstos son mis 8 hábitos que te harán creer en que conseguir tu objetivo es posible:
- Actívate: el dejar de ser un vago y no esperar sentado a que las cosas lleguen es algo indispensable. No conseguiremos nuestro esfuerzo si no lo valoramos y para ello necesitamos trabajo y voluntad. Recuerda que una mente activa solo existe en un cuerpo activo, así que ponte las pilas ya que son tus objetivos.
- Comprende tus objetivos: aunque tengas que apuntarlos en un papel, recuerda a diario cuál es tu objetivo y cómo esperas llegar a él. Si lo haces, la mente activará a diario toda la información para evitar que no olvides nunca cuál es tu aspiración.
- Dar lo máximo. Esta debe de ser tu premisa básica ya que la recompensa es fruto del esfuerzo y de hacer las cosas con la máxima calidad y concentración.
- Karma. Sencillo: aquello que hagas bien te reportara cosas buenas, lo que hagas mal te llevará a alguna desgracia. Olvida la suerte, mala suerte o el destino. Lo que es, es! Crea tu antídoto ante los imprevistos creyendo que si haces las cosas mal algo irá mal.
- No distracciones: o en todo caso las mínimas. Es cómo cuando meditas que te dicen que si piensas en algo déjalo que pase y concéntrate de nuevo en la respiración. Aquí es lo mismo si te distraes, házlo, pero vuelve de nuevo a lo que esperas.
- Voluntad: también relacionado con la pasión. ¿Cuántas cosas has hecho por aquello que tanto anhelabas? Me enorgullece recordar cuando en medio de mis estudios universitarios trabajaba en 3 lugares distintos para costearme los estudios. Apenas iba a clase, no sólo no me interesaba en exceso sino que debía pagarme la carrera. Por suerte, el llevarme bien con la gente me permitió que muchos compañeros me ayudaran con los apuntes y me sacara la carrera. Sin voluntad hubiera dejado los estudios. Unos estudios que no me gustaron y que no me sirvieron para encontrar trabajo pero una experiencia que me permitió entender que si quieres, puedes conseguir lo que esperas, si lo haces con sentido.
- Pasión: la pasión te dará ese punto de más para conseguir tu objetivo. Si le añades a la voluntad y esfuerzo, la pasión, las cosas las harás mejor porque te entregarás a ello. Así que si consigues ver cuál es tu mejor objetivo, procura que te ofrezca pasión.
- Confianza: todo llega. Date tiempo que al fin y al cabo es lo que tenemos. Olvida tu pasado y futuro, el presente es lo que tienes delante ahora mismo y lo que te hará avanzar en tus objetivos. Confía en ellos y sobre todo confía en ti pues se trata de tu vida.


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