Una historia acerca la diferencia entre ser una persona rica o pobre
En algún libro que ya no recuerdo, encontré esta bonita historia entre la conversación de un padre y un hijo sobre las diferencias que hay entre una persona rica y una pobre. Una historia que bien merece ser compartida. Y dice así:
Hubo una vez un padre de una buena familia que cogió a su hijo para llevarlo de viaje por el país con el propósito de enseñarle cómo vivía la gente pobre.
Pasaron un par de semanas en una granja que consideraron ser de una familia pobre.
A su retorno, el padre le preguntó al hijo:
– ¿Has visto cómo vive la gente pobre?
– Sin duda – contestó él.
– Entonces dime ¿qué has aprendido del viaje? – replicó el padre.
A lo que el hijo contestó:
- He visto que nosotros tenemos un perro y ellos 4.
- Que nosotros tenemos una piscina que llena medio jardín mientras ellos tienen una bahía que no tiene fin.
- Nosotros hemos importado las lámparas de nuestro jardín y ellos tienen las estrellas por la noche.
- Nuestro patio llega hasta la valla mientras su horizonte no tiene fin.
- Tenemos un pequeño terreno dónde vivimos y ellos tienen unos campos que su vista no consigue ver su fin.
- Nosotros tenemos personas que nos sirven y ellos tienen a otros a los que sirven.
- Compramos la comida, ellos hacen crecer la suya.
- Nosotros tenemos a personas a nuestro alrededor que nos protegen y ellos tienen amigos que les protegen.
Ya el hijo terminó su discurso y tras unos segundos dubitativos añadió:
– Gracias padre por enseñarme lo pobre que somos.
¿No te parece esta historia espectacular? Debería servirte para dar valor a aquello que tienes a tu alrededor y agradecer todo aquello que tenemos sin importarnos lo que no poseemos.



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