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Libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír

By Victor Camon

Feb 23

George Orwell ya apuntó bien en el centro de la discusión acerca del significado de la libertad de expresión cuando dijo:

“Libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír”.

 

Libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír

La libertad de expresión jamás puede ni debe ser callada. “Libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír”. George Orwell. Imagen de Unsplash

 

Donald Trump es un ¿Ángel o Demonio?

Tu lo consideras ¿un ángel o un demonio?

La respuesta es tan rápida para los que lo consideran ángel como para los que lo consideran demonio.

Resulta tan complejo que las dos partes tengan una decisión tan radical que cuesta de entender, ¿no crees?

Algo que nadie puede quitarle es que fue el Presidente de los EEUU. Lo más curioso viene ahora:

  • Ganó las elecciones de 2016 logrando 62,9 millones de votos.
  • Perdió las elecciones de 2020 logrando 74,2 millones de votos.

La mayoría concibe a Trump como un demonio. Yo mismo lo veo así pero también hay algo que me resulta interesante. Nada más y nada menos que casi 75.000.000 de personas lo votaron como el Presidente de su país.

Realmente son unos resultados espectaculares y más cuando gran parte de los medios de comunicación se han encargado de difamar a Trump. En el otro lado de la balanza un gran número de personas se ha movilizado para votarlo.

Y es que los extremos se aman.

Las redes sociales se posicionan contra Donald Trump

Aunque lo han hecho cuando era más sencillo hacerlo.

Vaya que no se han despeinado. Durante diez años han dejado vía libre a un Trump que ha usado Twitter y cualquier otra red social que se lo ha permitido para aumentar su mensaje de odio.

Estas redes sociales no han tenido en cuenta su responsabilidad como empresa ante las difamaciones de Trump.

Conviene recordar que se espera que los EEUU sea el país de las libertades siendo la libertad de expresión clave en este sentido.

Desde el momento que vi que le cerraban las redes a Trump pensé que no era más que una estrategia de posicionamiento.

Porque Trump nos guste o no lleva años diciendo barbaridades en las redes y tenía su potestad de seguir haciéndolo pues su mensaje no había cambiado a los anteriores.

Que si incitaba a la violencia, al odio racial… hace tiempo que lo hace por los mismos canales para mi que la fuga de la libertad de expresión se encuentra en las propias redes sociales no en quien las usa.

Por lo menos en este caso en el que durante años ha mostrado el mismo mensaje.

El autor británico Sacha Baron Cohen pronunciaba hace unos días un discurso donde acusaba a Goog, Twitter o Facebook de aprovecharse sin preocupaciones del contenido que difunden.

“Si Facebook hubiera existido en los años 30 habría permitido a Hitler publicar acerca de su solución contra “el problema de los hebreos”

Sin duda este es el gran peligro de nuestros tiempos. No es la libertad de expresión. Probablemente sea el uso de su difusión y de cómo recibimos ese mensaje y nos lo creemos.

Decía el Sr. Cohen que “Freedom of speech is not freedom of reach”.

Los disturbios contra el encarcelamiento de Pablo Hasél

Ahora mismo vivimos unos tiempos difíciles en algunas ciudades de España.

En Barcelona, habíamos vivido situaciones similares a raíz del 1 de Octubre y el juicio y encarcelamiento de los Presos Políticos.

Hay disturbios de jóvenes cansados de las represiones de un estado y un sistema judicial con muchas dudas acerca de su imparcialidad.

Y Pablo Hasél podrá haber dicho muchas barbaridades, que las ha dicho, pero también muchas verdades que se ocultan en una “democracia” con demasiadas fugas de credibilidad. Y rapear no es delito.

El Rey es y ha sido un ladrón. Se ha fugado para evitar el juicio y muchos políticos del pasado y actuales lo han tapado y siguen haciendo.

La violencia estatal contra manifestantes es inaceptable. El odio racial, el machismo, feminismo o cualquier muestra de diferenciación entre los humanos es una plaga intolerable. El egoísmo en negarse a usar una máscara en plena pandemia, a ir con la música a todo volumen por la calle o cualquier otra forma de expresión sin respeto es inexcusable. La violencia política y los errores deben de ser condenados.

Sin duda este es un momento para decidir sobre tu posición. No hacer nada, no decir nada, justifica muy bien que quieras una vida más pacífica, pero ignorar las injustícias no ayuda a los demás.

En este caso, hay dos lados: el de los buenos y el de los malos. Cada uno de ellos tendrá sus razones, sus motivos y sus opiniones pero quedarte en medio no ayuda a pensar en los demás.

No serás un héroe por decir en qué lado estás, si no lo haces das tu consentimiento a lo que sucede para bien o para mal.

La única pregunta que debes hacerte ante este mal momento en que vivimos

No es la primera vez que hay una pandemia.

Hace muy poco había disturbios en Hong Kong. También en Barcelona. En los EEUU. Ahora mismo los hay en Birmania.

En la mayoría de los disturbios hay unas fuerzas políticas que toman unas decisiones impopulares por un grupo de personas.

Tampoco es la primera vez hay unas elecciones con una fuerte controversia de fraude. O que hay políticos encarcelados.

No es la primera vez que se cierra en prisión a personas no afines a los régimenes políticos autoritários de algunos países.

El que todo esto se difunda año tras año en las notícias tampoco está pasando por primera vez.

Lo que probablemente si pase por primera vez es que esta información suceda de manera tan rápida y global.

Que recibamos tan rápido las notícias sobre cosas que van mal en cualquier parte del mundo.

Probablemente te has preguntado ¿qué es lo que le pasa al mundo?

Robin Sharma transcribe en su libro El monje que vendió su Ferrari la siguiente Fábula:

Si cuidas tu mente, si la nutres y la cultivas como si fuera un fértil jardín, florecerá más allá de tus expectativas. Pero si dejas que la maleza arriague, nunca podrás alcanzar la paz de espíritu y la armonía interna….

Pero si yo fuera al patio donde tienes ese jardín del que tanto hablabas antes y echara residuos tóxicos sobre tus queridas petunias, no te haría ninguna ilusión, ¿verdad?

Trump puede ser el residuo tóxico pero las redes sociales fueron los que des del primer momento los echaron a tu jardín.

La pregunta que debes plantearte no es qué le pasa al mundo sino ¿qué vas a hacer con toda la información tóxica que recibes cada día?

Recuerda la frase de George Orwell

Libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír

También debería serlo escoger cuál es el mensaje que queremos que alimente nuestro jardín.

About the Author

​​Apasionado por el crecimiento personal y profesional de las personas, me encanta poder transmitir mis conocimientos, estrategias e ideas para intentar ayudar ante todo en el desarrollo personal y profesional.

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