Debes besar muchas ranas antes de encontrar tu príncipe azul.

By Victor Camon | RESULTADOS

Mar 28

No debes ni tan siquiera tratar de entender porqué algo funciona y algo no. Hay un proverbio que ya te avisa que el besar muchas ranas será un deber si lo que quieres es lograr aquello que deseas.

Y digo que será algo bastante lógico, ¿no? Al fin y al cabo se sabe que Einstein besó muchas ranas antes de ser aceptado por una universidad. Todas lo rechazaron pero el siguió con lo suyo y apostó por seguir con sus ideas y trabajos hasta que éstas le tendieron la alfombra roja.

Thomas Alva Edison, considerado el inventor más grande de los EEUU, besó a 10.000 "ranas" antes de descubrir la bombilla incandescente. Su frase más celebre dice:

Hay que besar muchas ranas para encontrar tu príncipe

Se dice que a lo largo del día tienes 60.000 pensamientos. ¿Cuántos de ellos serán ideas? 

En mi caso, muchos. Constantemente estoy pensando y creando cosas nuevas en mi cabeza. Pero también tengo otros pensamientos. Algunos positivos, y otros negativos.

¿Qué es esencial para que encuentres tu príncipe azul entonces?

Entiendo que para que encuentres tu príncipe azul, o tu mejor idea, es esencial plantearte éstos puntos clave:

  • Lo que no suma, resta. Ya hablé de ello, en este artículo. Trata del Kaizen de Masaki Imai y es tan simple como entender que aquello que no le da valor a lo que quieres, debes eliminarlo. Lo mismo sucede con tu idea, si no te está aportando todo lo que esperas de ella en tu vida, si crees que no puedes dedicarle el máximo de tu excelencia, o no ves claro que es la idea, pasa de ella.
  • Cubre una necesidad del mercado, no cubierta aún. ¿Idílico verdad? Tampoco es una utopía en nuestros tiempos. No todo está inventado.
    ¿Elon Musk inventó el coche eléctrico? NO!
    Diseñó el mejor y más bonito coche eléctrico. Cubrió una necesidad que nadie había cubierto aún. Jacopo Perfetti, en su libro Inventati il Laboro hace que te plantees: ¿cuál es el problema que estás resolviendo? ¿Es un problema real? ¿Tu idea crea valor a algún grupo de consumidores? Prueba a responder a estas 3 preguntas.
  • Piensa en verde. Llámalo disrupción o cómo quieras pero piensa fuera del ámbito habitual. ¿Para qué buscar la perfección cuando puedes encontrar lo único? No es Heineken la mejor cerveza del mercado pero ya tienen su espacio bien establecido, y en el mundo los hay muchos que piensan en verde. Y tu mente cuando piensa en verde, ya está sedienta de una Heineken. Si son únicos. Y por eso se gastan tantos millones de euros en tener unos anuncios espectaculares y que dan de beber a tu mente. Piensa en verde o en el color que tu quieras, pero piensa en más que blanco y negro. Olvida los estándares y crea por vocación, no por lo establecido.

Y cómo no. Perseverancia. No olvides la perseverancia. Aunque falles. ¿Qué más te da lo que te digan? Debes vivir tu vida. Debes vivir tu idea. Olvida lo que te dice la gente de tu alrededor. Probablemente quieren ayudarte aunque habitualmente los que te dan opiniones son los que no han tratado de besar a ninguna rana.

Busca a tu príncipe aunque debas besar muchas ranas. 

Hay que besar muchas ranas para encontrar tu príncipe

Foto de Pixabay

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​​Apasionado por el crecimiento personal y profesional de las personas, me encanta poder transmitir mis conocimientos, estrategias e ideas para intentar ayudar ante todo en el desarrollo personal y profesional. Soy un coach internacional que ha viajado por más de 50 países y con buenas habilidades comunicativas y gran actitud positiva, dispuesto a ofrecer mucho más que los resultados esperados. Estoy especializado en desarrollo personal y profesional. He aplicado formaciones empresariales e individualizadas a empresas y personas alrededor del mundo. Por regla general todas suelen centrarse en una área de mejora: ganar más tiempo y dinero. Por ello, me considero un creador de tiempo y dinero. La pasión, dedicación, conocimiento y puesta en práctica han sido claves para que pueda transmitir todas mis habilidades y conocimientos a aquellos dispuestos a seguir su crecimiento. He aprendido de los mayores expertos en crecimiento, y aunque me queda mucho por aprender sigo teniendo toda una vida para hacerlo.