Escoge mejor correr un maratón, no los 100 metros

By Victor Camon | OBJETIVOS

Ene 02
mejor correr un maraton

Imagen de Pixabay

No tengo ninguna duda ni miedo en recordar que no fui jamás el más rápido en los equipos donde jugué. Tampoco lo fui en la escuela o el instituto. Si echo la vista atrás puedo, en cierto modo, recordar que tampoco por aquel entonces ser el más rápido era lo más importante. Probablemente por ello creo que es mejor correr un maratón que 100 metros.

Es cierto, que la vida te plantea una serie de pensamientos a lo largo de tu vida. Que sin duda lo que pensaba en la escuela no tienen nada que ver con lo que pienso ahora. El tiempo en su extensión te va acercando cada vez más a nuevos pensamientos. Ni tan siquiera me atrevo a confirmar que son aportaciones de sabiduría. Más bien diría que son una acumulación de pensamientos existenciales con quién eres y qué haces. Probablemente en parte por esto, en la escuela no te planteas ni el para qué estás corriendo. Simplemente lo haces y listos. 

Más tarde, entras en la auto-suficiencia y como no, en la rutina. Aquí ya no esperas a que te digan que debes correr para hacerlo. Aquí eres tu el que se pone a correr y es en este punto en el que es más importante contar mejor con correr un maratón que con corredores de 100 metros.

La vida no es lineal. No tiene nada de encefalograma plano sino más bien parece un perfil de montaña con sus momentos bajos y cómo no los álgidos. Un corredor de 100 metros hará ese sprint que le llevará a la victoria que tanto desea, un corredor de maratón puede también vencer pero en pocas ocasiones necesitará un sprint para vencer. De ese modo, en su entrenamiento le interesa más trabajar la resistencia que la potencia. Necesita trabajar el largo recorrido que el corto recorrido.

Y la vida tiene un largo recorrido. Cómo dije no es lineal. Por lo que el sprint no es la mejor decisión para un recorrido largo y tumultuoso. Mentalmente el corredor de maratón necesita un entreno especifico. También el sprinter, pero uno lo necesita para 10 segundos y el otro para algo más de 2 horas. Cualquier decisión afecta en el compromiso de obtener los resultados que esperamos. Mientras la constancia y visión es necesaria en la carrera maratoniana, la potencia y visión son las claves para la carrera de 100 m.

Ahora plantéate lo siguiente:

¿Cómo es tu vida. Un maratón o una carrera de 100m?

Sé que estás leyendo estas líneas y te consideras más un corredor de fondo que de 100 metros. Probablemente mi planteamiento te lleve también a pensarlo. Por algo será que yo también estoy corriendo el maratón de la vida. Al fin y al cabo a día de hoy tengo claro 2 cosas importantes y que debes conocer cuanto antes, si no lo sabes ya.

2 claves esenciales para entrenar tu maratón de la vida

 

  1. Los Resultados llegan. A lo mejor no será hoy, será mañana. O a lo mejor de aquí a un año. Quizás ya te han llegado. Los resultados, cualquiera que sea, van a llegar corriendo un maratón. El que corre rápido. Acelera para alcanzar la meta cuanto antes. Tiene ese estímulo. Esa necesidad de ser el primero. Corre, llega y listos a por otra carrera. El trabajo de maratón es distinto. La importancia está más en el proceso que en el tiempo. No gana el más rápido sino el que se gestiona mejor. Al final, termina siendo el más rápido. Pero no porque corra más sino porque llega primero. 

    La gestión de tu proceso vital es entonces, importante para la consecución de los resultados. Debes gestionarlos lo mejor posible pero recuerda puedes vencer sin  ser el mejor, el más rápido o el más listos. Puedes ser el que mejor lleva el proceso. Al final de todo están los resultados. Aquellos resultados que logran los corredores de maratones. Por ello las empresas requieren personas comprometidas. Con su trabajo pero cómo no, con su vida. Las empresas no quieren corredores de 100m. Se queman rápido si no logran los resultados. Y si lo hacen es difícil que los mantengan. 

    Debo confesar que considero tengo un amigo corredor de 100m. Y le va muy bien. Siempre enérgico, siempre al grano y siempre con resultados. No me cambiaría por él. Lo tengo claro. El problema es que si le hicieran un control anti-doping daría positivo. A día de hoy creo que no es necesario mantenerse de este modo y prefiero hacerlo con la constancia de los maratones. Quizás en unos años cambie de opinión. Eso es lo que tiene la vida. Lo que crees hoy, quizás no lo creas mañana. De ahí la importancia del saber antes que el creer. Sé que prefiero el proceso y los maratones, a la potencia y los 100m.

  2. Lo malo sucede. Ni sabes cuando, ni cómo, ni dónde pero así es. Lo siento porque debes leerlo, lo malo sucede. Y no hay nada malo en ello, simplemente es así. Eso si, lo bueno también sucede. Esa es la importancia de la dualidad. El blanco necesita el negro para destacar, el negativo necesita el positivo para dar energía y lo bueno también necesita de lo malo. ¿Cómo sería el mundo sin nada malo? No sería. No podrías identificar que el resto es bueno porque no podrías compararlo.

    Recuerdo una presentación de unos clientes de Malasia en el que les estuve formando en ventas pero también en resultados y crecimiento interior. Uno de los ejercicios que realicé fue el Grow. Es muy cañero y cambia mucho el paradigma. Tras mi intervención se puso a hablar la clienta en malayo, yo no entendía nada pero entonces tomó una hoja y leyó algo. Tras ello, le pedí una copia y me la dieron traducida en inglés. Me quedé blanco. Les había estado motivando y sacando estrategias individualizadas para llegar a su meta y en sus palabras había esa típica frase – que incluso yo mismo me creí en un tiempo -, de: lo importante no es el destino sino que la felicidad está en el camino. Eso es directamente bazofia. 

    Si estás trabajando para dar unas estrategias que te lleven a tu destino no puedes decir que lo feliz es el camino que tomas. No. Eso es una justificación por si no lo haces. Te quedas a medias de tu proceso. Tu importancia está delimitada, es el destino. Ese es el objetivo, el horizonte. Puedes decir que habrá altibajos pero no puedes decir que tomar la felicidad está en el camino. Cómo dije, la vida no es lineal. No es un encefalograma plano. Si en tu camino das con ese oscuro instante, con ese mal momento ¡no puedes decirme que allí hay felicidad! Lo que debes es tener suficiente constancia y visión para salir de allí e ir al siguiente espacio. Ahí si tienes la felicidad pero la felicidad no está en el camino sino en alcanzar tu objetivo.

Tu destino y tu camino no están escritos. A ti te corresponde hacerlo. Pero jamás olvides que tu vida tiene bien poco de lineal así que si este es tu mejor momento, puede venir mañana el momento malo. No olvides tampoco que el corredor de maratones se prepara para un largo recorrido y que durante el entrenamiento trabajas la constancia, la perseverancia o la resistencia. El corredor de 100m, debe trabajar la constancia, la perseverancia y la potencia. Estoy seguro que la diferencia entre la resistencia y la potencia es la que hace que tengas el resultado esperado a lo largo de tu vida. Cómo te dije, la potencia puede alcanzarlo también pero a menudo necesita un plus de doping para ello.

Si me permites un consejo, pasa cuanto antes de querer ser el más rápido y trata de ser cada día excelente.



 

 

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​​Apasionado por el crecimiento personal y profesional de las personas, me encanta poder transmitir mis conocimientos, estrategias e ideas para intentar ayudar ante todo en el desarrollo personal y profesional. Soy un coach internacional que ha viajado por más de 50 países y con buenas habilidades comunicativas y gran actitud positiva, dispuesto a ofrecer mucho más que los resultados esperados. Estoy especializado en desarrollo personal y profesional. He aplicado formaciones empresariales e individualizadas a empresas y personas alrededor del mundo. Por regla general todas suelen centrarse en una área de mejora: ganar más tiempo y dinero. Por ello, me considero un creador de tiempo y dinero. La pasión, dedicación, conocimiento y puesta en práctica han sido claves para que pueda transmitir todas mis habilidades y conocimientos a aquellos dispuestos a seguir su crecimiento. He aprendido de los mayores expertos en crecimiento, y aunque me queda mucho por aprender sigo teniendo toda una vida para hacerlo.